Para poder seguir…

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Hace poco tuve la oportunidad de recibir otro hermoso regalo de la vida. A las grabaciones de Un Minuto para Ganar en Televen (Venezuela), llegó un grupo de personas que acompañaban a un niño que padecía de Cáncer. Allí le pedí a mi equipo de producción que le permitiéramos realizar uno de los retos. Algo privado, que no sería parte del programa, sólo para que  disfrutara de esa experiencia. El resutado fue uno de los momentos más profundos que he vivido en ese estudio, en ese programa. Pero eso será parte de otra historia. 

Esa tarde se me acercó un muchacho que usualmente va de público a Un Minuto para Ganar y me dijo que él también había padecido de cáncer, que hacía años, cuando estaba en tratamiento, lo llevaron a una de las grabaciones del programa  que yo presentaba, Fama y Aplausos. Me enseñó una foto de aquel encuentro.

Ese muchacho se llama José Antonio y es una muestra del esfuerzo y la esperanza necesaria para poder seguir…

Le pedí que me contara lo que vivió y padeció con el cáncer, así como esa visita a las grabaciones en Radio Caracas Televisión.

Quiero compartir con ustedes ese profundo y esperanzador relato, donde no termina de sorprenderme la generosidad de quienes se proponen hacer el bien, entre otros,  de Norkys Batista.

La foto muestra un antes y un después… un esfuerzo, para poder seguir… 

He aquí su relato

 

Mi Testimonio luego de haber ganado la batalla al cáncer

Todo comenzó en el año 2002, con 12 años, yo cursaba el séptimo grado de bachiller en ciencias en el colegio La Merced, en mi parroquia Caraballeda en el Edo. Vargas. A mediados de abril comienzo a sentir y a ver un pequeño abultamiento en la zona del hígado (parecía un chichón) pero por ser en esa parte obviamente era algo extraño, la verdad ni me molestaba ni me dolía (yo pensé que iba a pasar) pero al ver que perduraba le digo a mi mama y a los pocos días decide llevarme al médico a hacerme un ecosonograma para ver de qué se trataba.

Recuerdo, estando con la Doctora en el consultorio, su cara mientras examinaba y cuando dijo: “esto parece ser una masa tumoral” Mi mamá se sorprendió y mientras hablaba con la Doctora, también recuerdo escuchar “ojala sea benigno”.

Ya en mi casa, al saber mi mama a lo que nos estábamos enfrentando se sentó conmigo y me dijo que esa pelotica que tenía en el cuerpo era un tumor, que no tenia por qué preocuparme, que no siempre los tumores se convertían en Cáncer, que siempre y cuando fuera benigno no había problema y que debían hacerme una pequeña cirugía para ver qué tipo de tumor era (una biopsia), esa intervención me la hicieron el 11 de Junio en el hospital de niños J.M de los Ríos en Caracas.
Luego cuando los especialistas del servicio de oncología del hospital vieron el resultado de la biopsia, todos se sorprendieron al ver el tipo de tumor que era. Me estaba atacando un tumor maligno llamado Hepatocarcinoma en estadio 3, un tumor sumamente agresivo que normalmente sale a personas mayores de 40 años, y para más colmo muy avanzado.

Todos se preguntaban cómo a un niño de 12 años pudo habérsele desarrollado ese tipo de cáncer tan bravo, me preguntaron si me había caído, si me había dado algún golpe o si alguien me había golpeado y les dije que nada de eso, pero al contarle lo que habíamos vivido en diciembre del año 1999 en Vargas, llegaron a la conclusión de que es probable que las células cancerígenas se me habían activado con el susto que pasé en la tragedia de Vargas. Una experiencia de verdad aterradora por la que nadie debería pasar, lo recuerdo claramente, y en donde por un milagro y gracias a Dios los que estábamos en la casa (abuelos maternos, mamá, hermana y yo) pudimos salir con vida de ese desastre. Lastimosamente perdimos la casa completa en esa tragedia, pero me siento privilegiado de no haber perdido ningún familiar al contrario de muchos y a pesar de haber salido solo con la ropa que traíamos puesta esa noche, al final lo material se recupera, una vida no.

Al principio mi mamá no quiso decirme nada sobre el tipo de lesión que tenía para preocuparme, no sentir miedo o algo, solamente que debían ponerme un tratamiento llamado Quimioterapia y recuerdo que lo primero que pensé y enseguida le dije fue que no quería quedarme calvo. Yo más o menos tenía idea de lo que era la enfermedad porque unos años antes una amiga la había enfrentado pero lamentablemente no pudo superar.

Una vez internado en el J.M. de los Ríos en el servicio de Oncología me fui familiarizando con más niños y jóvenes que padecíamos la enfermedad y haciendo valiosas amistades, amistades que hacían más llevadera la situación, ya que entre nosotros mismos nos dábamos apoyo, jugábamos, compartíamos y pasábamos mucho tiempo juntos pero también me pude dar cuenta de lo terrible que podía ser ver a estos mismos compañeros de lucha perder la batalla y no tener la seguridad si tu tendrás otro destino, confieso que alguna vez llegue a sentir miedo pero jamás me eché a morir, pienso que eso es lo peor que puede hacer una persona enferma y mucho más enferma de cáncer, jamás dejar que la enfermedad gane terreno dejándose morir o dejando de luchar, creo que la clave por la que yo estoy en este momento contándote esto Nelson, es que yo (gracias a mi mamá sobre todas la cosas, mi abuela materna y mi hermana, además de los demás familiares, amigos y la misma gente del hospital) pude aferrarme a la vida, nunca me sentí decaído, nunca me queje por tantos puyazos, inyecciones ni cirugías y siempre con ganas de vivir y salir de esa terrible enfermedad.

Debo darle gracias a todos los que laboran en el servicio de oncología infantil del hospital J.M de los Ríos porque es como estar en familia, las señoras de la Fundación de Padres de Niños con Cáncer (ASOVEPANICA) son un amor con todos, además que son de gran ayuda para soportar la enfermedad, gracias a ellas se hace un poco más fácil, alegre y esperanzadora esta lucha ya que ellas se encargan de regalarle sonrisas a tantos niños que están pasando por ese mal momento, con eventos para ellos, viajes, salidas, fiestas, sorpresas y a más de uno le han cumplido sueños además de brindarles su cariño, mi madre y yo en lo personal estamos muy agradecidos con ellas por tantos momentos bonitos que nos hicieron vivir durante mi enfermedad.

Una experiencia muy gratificante durante el transcurso de mi enfermedad te lo contare a continuación: Mi canal favorito siempre fue RCTV, de hecho fui a más de una concentración y marcha a favor del canal y rechazar el cierre o “cese de concesión”. En aquel tiempo comenzó en el canal un Reallity Show llamado Fama y Aplausos, del que me hice un fiel seguidor tarde a tarde y de los conciertos los sábados, ya que me parecía interesante ver por todo lo que podía pasar esos 14 participantes para alcanzar su sueño y a cada reto que se enfrentaban semana a semana tanto en la academia como en las galas, no me lo perdía y recuerdo que mi favorita siempre fue Carmen Alicia Lara que aunque no ganó, quedó en segundo lugar.
Le pedí a mi mamá que me comprara todos los CD´s de los conciertos y cada semana me compraba el nuevo, aún los tengo. Pero fue en el concierto número 8 que le digo a mi mamá: ¿será que yo podría ir el sábado que viene al concierto? Ella, con tal de alegrarme y hacerme mi enfermedad lo más feliz posible, me dijo: déjame ver que hago. Al día siguiente llamó a un tío que también estuvo muy pendiente conmigo y él le dijo que haría lo posible por ir al Teatro La Campiña a ver si me conseguía un pase.

Como a los tres días mi tío llamó a mi mamá y le dijo que no solo había ido a La Campiña sino que consiguió hablar con la productora Doris Martínez que si mal no recuerdo era la productora ejecutiva, o algo así jaja. Le contó sobre mí, por lo que estaba pasando, que era fanático del programa, y que quería ir a algún concierto, ella muy cordial y amablemente le dijo que no había problema, que me llevara y que preguntara por ella cuando llegara al teatro que ella me pasaba. La verdad me sentí muy feliz de saber que iba a asistir al concierto y que iba a conocer a los participantes, hoy en día me cuesta contarlo de esa manera porque pienso que era muy “mente de pollo” jajaja como se dice vulgarmente pero bueno era un niño apenas. Eso fue como un miércoles y recuerdo estar halando el sábado para ir ya al teatro la campiña, que aparte de conocer a los participantes también quería ver cómo era un estudio de televisión, como se grababa un programa y ese tipo de cosas que también son interesantes.

Llegó el sábado y con aquella emoción subí a Caracas con mi mamá y mi hermana, al llegar mi mamá mandó a llamar a la Señora Doris con un personal, al rato llegó y mi mamá le dijo que yo era el niño del que le había hablado el señor Abelardo y enseguida supo quién era, muy amablemente me saludó, me preguntó que cómo me sentía y que no me preocupara que ella me dejaría entrar al programa. Cuando entramos al teatro fue muy emocionante, ir viendo todo y luego cuando entramos al estudio no lo podía creer, la señora Doris me presento al Gran Diony López, del que recuerdo haber tenido en casa un disco de acetato de Popy jajaja. Por lo que todos decían de él le tenía un poco de miedo pero la verdad se portó muy amable con nosotros allí en el estudio, también me presentó a ti Nelson, y hasta una foto nos tomamos, muy buena persona me pareciste de verdad un gran ser humano porque me diste la bienvenida y nos trataste muy bien. En ese primer concierto solo pude observar todo desde las gradas y en la parte de arriba porque no estaba permitida la entrada a menores de edad al programa y tanto mi  hermana como yo lo éramos. Recuerdo que gasté 2 rollos de cámara tomando fotos y la verdad fue muy genial la experiencia, al finalizar el concierto la señora Doris nos despidió y yo le dije si podía volver, ella me dijo que las veces que quisiera pero que le avisara, ese era el concierto 9 y recuerdo que luego fui a unos tres más.

En el décimo concierto nunca se me olvidará cuando en comerciales el señor Diony me hace señas y me dice que bajara, yo no creía que fuese conmigo y me dijo: Ven José Antonio. Bajé y me dijo: “¿Quieres conocerlos verdad?, vente por aquí”, me agarró de la mano y me llevó al camerino en donde estaban todos esperando su turno de salir al escenario y ya el señor Diony les había hablado de mi, la sorpresa es que cuando subí a donde estaban todos gritaron “Hola José Antonio”.. yo no podía creerlo y bueno ese pequeño momento fue genial, todos hablaron conmigo, me preguntaron que como me sentía, que siguiera luchando, que nunca decayera, en fin dándome ánimos de seguir adelante, lastimosamente no pude tomarme fotos con ellos porque el programa era en vivo y fue algo muy rápido porque lo hizo durante comerciales.  Pienso que esos momentos así durante una enfermedad como el cáncer de verdad llenan de ánimos de seguir luchando y aferrarse a la vida y le doy gracias a Dios a los productores del programa por darme esa oportunidad que la verdad disfruté muchísimo.

En el programa había un grupo de 7 chamos que hicieron el casting y no quedaron pero eran tan buenos que decidieron hacer “el grupo de los 7” para que cantaran en los conciertos. Entre esos siete chamos había una llamada Itzche Maya que en uno de los conciertos al enterarse de que yo estaba ahí, antes de comenzar el programa se acerco hasta donde estaba yo y con mucho cariño se me presentó y nos dijo que al enterarse no podía dejar de conocerme, verme y hablar conmigo porque ella también había padecido la enfermedad y debía verme para darme ánimos. Hicimos una buena amistad porque es una excelente persona, siempre que iba al programa buscaba el momento para ir a saludarme y más de una vez que podía escaparse de los ensayos durante la semana fue a visitarme al hospital, muy agradecido con ella de verdad me sentí porque también saber que ella pasó por eso y que salió de la enfermedad te da mucho más ánimos de combatir la enfermedad y eso era lo que ella quería que yo hiciera, luego al finalizar el programa perdí el contacto con ella y no volvimos a vernos pero estoy seguro que estaría feliz de saber que yo también pude superarla.

La verdad es que me sentí excelente las veces que fui al programa porque era una ilusión, gracias a mi mamá, mi tío, la producción, a la Señora Doris, al Señor Diony, a ti Nelson, los participantes porque todos se portaron muy bien conmigo, me permitieron cumplir ese sueño y me divertí además que pienso que experiencias así son muy necesarias e importantes para las personas, en especial niños, con esa terrible enfermedad para ayudarles que el proceso se menos triste, menos doloroso y poder sentir el apoyo de a gente que tanto hace falta en ese momento. En particular pienso que esto me ayudo mucho en mi proceso de curación a parte de mi mismo porque siempre fui optimista y sabía que iba a salir de la enfermedad.

Aunque combatirla no fue nada fácil, me colocaron varios ciclos de quimio terapia durante el resto de 2002 y 2003 el tumor se redujo lo más que pudo para poder hacerme una cirugía y retirarlo en septiembre de 2003, con algunas complicaciones luego de la cirugía, pero nada grave pude recuperarme libre de tumor, me colocaron un ciclo de quimio terapia de rescate para terminar de limpiar restos que hayan quedado luego de la cirugía hasta enero de 2004 y estuve en control en el hospital de niños mes a mes hasta que en octubre de 2004 volví a activar las células, con un eco se vio una nueva lesión en el mismo lugar (hígado) pero mucho más complicada porque el tumor estaba abrazando parte de la Vena Cava inferior, una de las principales venas del cuerpo, y sería muy peligroso retirar el nuevo tumor. La cirujano especialista dijo que no podía asumir este reto ya que era muy arriesgado  y pensó en la posibilidad de hacer de una vez un trasplante de hígado con la posibilidad de que no volviera a reproducirse el tumor. Ponen en contacto a mi mamá con el Doctor Pedro Rivas Betencourd, especialista de trasplante hepático de la Policlínica Metropolitana en Caracas, quién luego de escuchar el caso, nos dió cita. Me vió, me hicieron todos los exámenes y decide arriesgarse a hacerme un trasplante hepático, trasplante que realiza con ayuda del especialista también en trasplantes, Tomokyo Cato, un doctor japonés que ayuda al Doctor Pedro en las diferentes cirugías.

Una vez estudiado todo mí caso y después que deciden realizarme el trasplante al ver los diferentes exámenes, nos dan el presupuesto de la operación. Dicha operación completa salía en 185 millones de Bolívares monto con el cual nos decaímos en un principio por no saber de dónde íbamos a sacar tanto dinero. Gracias a mi mamá que desde que le dieron el presupuesto comenzó a moverse cual peso pluma a meterlo en distintas entidades gubernamentales y empresas privadas, además de hacer potazos acá en La Guaira, tómbolas y ayudas en mi colegió y amistades se pudo recaudar el dinero hasta junio de 2005, y fue ahí cuando comenzaron a prepararme para el trasplante. La operación era sumamente complicada y arriesgada por el simple hecho de que el tumor estuviera abrazando la vena cava, pero confiábamos en Dios y en los doctores que todo saldría bien.

Habían dos opciones desde un principio, hacer trasplante de vivo a vivo, cuyo donante sería mi papá de ser necesario colocar un nuevo hígado, se hace de vivo a vivo porque gracias a Dios el hígado es el único órgano del cuerpo que tiene la capacidad de reproducirse y solo quitaban una mitad al donante y me colocaban a mí, la otra opción era sacar mi hígado completo, despegar el tumor, limpiarlo completamente descartando el lóbulo afectado (lóbulo izquierdo) y colocar lo que pudieran salvar para que así pudiera reproducirse mi mismo hígado y prevenir un posible rechazo al hígado nuevo. Todo se decidiría al abrirme para ver con que se encontraban los doctores. Rezamos mucho tanto yo como mi familia y amistades el día antes de la operación, aunque no tenía miedo porque me hice la mente de que todo saldría bien pero somos muy creyentes. De hecho en la camilla que me llevaron al quirófano mi mamá colocó una estampita del Doctor José Gregorio Hernández, quien decimos que es nuestro médico de cabecera para que fuera él en las manos de los doctores quién me operara. Fue así como en la mañana todos mis familiares y amigos subieron a la clínica a darme apoyo y a las 7:00 am del 11 de junio de 2005 entre a quirófano y salí a  alrededor de las 4:00 am del 12 de junio.

La operación tenía un tiempo estimado de 18 horas y con todo y eso duró 21 horas. Al parecer, por lo que me cuenta luego el doctor, me congelaron (no se con que método) para poder trabajar en el hígado específicamente. Pero cuando me abrieron vieron que podían limpiar el hígado y volverme a colocar un 25% de mi mismo hígado que no había sido afectado, por lo que en mi caso se habla de un Autotrasplante de hígado.

De quirófano me llevaron a terapia intensiva en donde por distintas complicaciones post trasplante dure 3 meses y luego me pasaron a una habitación ahí mismo en la clínica.

Estando ahí en la Policlínica Metropolitana hicimos muchas amistades. Mi mamá sabía lo mucho que me gustaba Norkys Batista y casualmente una de las dueñas de una tienda que está en la planta baja de la clínica que conocimos ahí y me tomo gran cariño tenía un contacto para hablar con Leonardo Luttinger, en eso momento esposo de Norkys y le dio  su número de teléfono a mi mamá, lo llamó y le contó de mi situación y le dijo lo mucho que me gustaba a ver qué posibilidades habían de que ella fuera a visitarme. Leonardo accedió a la llamada de mi mamá y dijo que con mucho gusto, que ella era muy dada y que hablaría con ella para ir un día, así se mantuvieron en contacto hasta que consiguió el tiempo y él llamó a mi mamá para decirle que esa tarde podría ir a visitarme, todo esto sin yo saber nada. Una tarde recuerdo estar con mi mamá en la habitación y tocan la puerta, yo pensaba que era alguna enfermera que venía porque me tocaba algún medicamento, mi mamá dice: adelante (sabiendo quien era) y cuando abren la puerta era Leonardo con el bebé cargado y detrás venia NORKYS BATISTA!! Mi impresión fue tal que no sabía que decir jajaja abrace a mi mamá y le di las gracias, luego obviamente la abrace a ella  y no lo podía creer, Norkys Batista con su hijo Sebastián y su esposo estaban en mi habitación hablando con nosotros como si nos conociéramos de toda la vida. Duraron ahí conmigo alrededor de una hora y media y hablamos de todo, hasta cargué al niño y la verdad es que es una persona, tanto ella como Leonardo, muy sencillos, humildes y humanos, conmigo se portó genial y ¿qué más ánimos que eso?.

Siempre le agradeceré que se haya tomado un tiempo para ir específicamente a verme y darme apoyo, muchas personas dicen que es odiosa, pedante pero a mí me pareció todo lo contrario. Luego varias veces por medio de Leonardo, hablé por teléfono con ella pero luego perdí el contacto y ya hace más o menos 2 años fui a ver su obra Orgasmos y me reconoció y pudimos hablar ahí un ratico.

Perdí muchísimo peso en el proceso de recuperación post trasplante al punto de quedar prácticamente en el hueso porque me alimentaban  por sonda naso gástricas debido a problemas con los intestinos y no podía ingerir alimentos por la boca. Esa fue una de las complicaciones que tuve en el transcurso de la recuperación pero que gracias a Dios y poco a poco  fui evolucionando satisfactoriamente, fue muy largo lento este proceso pero me recupere, volví a mi colegio y luego de perder 2 años durante los primeros años de la enfermedad pude graduarme de Bachiller en Ciencias en el 2008.

Esto es solo partes de todo el proceso de mi enfermedad, no todo, ya que si sigo contando jamás terminaría Nelson jajaja, sigo como dije antes en control en la clínica hasta hoy en día, un control que deberá ser de por vida ya que uno nunca sabe cuando pudieran volverse a activar las células pero ya gracias a Dios y a los doctores que me realizaron ese auto trasplante hoy estoy libre y limpio de la enfermedad, demostrando que si se puede, que con mucha fe, esfuerzo, apoyo y ayuda de uno mismo de querer curarse, sí se puede vencer al Cáncer.

Hoy en día estoy graduado de la universidad, soy Técnico Superior en Comercio Exterior de la Universidad Simón Bolívar, tengo 23 años y con ganas de seguir adelante y de irme superando poco a poco, primero que nada quiero ahora sacar la licenciatura para no quedarme como TSU solamente, presenté en la Central pero no quede y una privada esta difícil pagar porque bueno la situación sabes que no está fácil, no se consigue trabajo y por eso estaba asistiendo a las grabaciones de Un Minuto porque no cae nada mal ese dinerito.

Agradecido siempre con Dios, con mi madre, mi abuela, mi hermana, toda la gente que me apoyó y que estuvo conmigo siempre y me ayudaron de una manera u otra a superar esa dura etapa de mi vida pero etapa en la que también viví grandes momentos y muy buenas experiencias así que no todo es malo, gracias a ti por darme esta oportunidad Nelson y  me despido con un gran abrazo esperando que esta historia pueda servirle a alguien que esté pasando por algo similar y que pueda ver que con mucho ánimo, fuerza y con mucha fe si se puede lograr.

José Antonio Mogollón Ibáñez

  • by admin
  • posted at 6:05 pm
  • October 2, 2013

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